El titulo de este post puede parecer un poco petulante y fantasioso, pero hay mucha parte de realidad en él.
Hace mucho que no escribo en esta, “mi casa”, mi “diario de gordita con gafas” donde comparto muchas de mis reflexiones y experiencias profesionales y vitales.
Llevo desde el día 2 de julio (justo mi cumpleaños) con ganas de escribir este post pero a pesar de haber disfrutado de unos días de descanso este verano nunca he encontrado el momento; ya os imagináis: madre soltera y autónoma… ¡nada más que añadir!
Hoy no voy a hablar de coaching ni de gordofobia, ni de emociones ni de nutrición…hoy quiero compartir una de las experiencias mas enriquecedoras de mi vida que ha sido la de ser maestra de ceremonias en una boda donde el AMOR, la amistad, el cariño y el buen rollo lo impregnaba todo, como la magia en las películas de HARRY POTTER o como atrapaba el “anillo único” de la saga del señor de los anillos.
Los que me conocen bien, saben que soy una “sin vergüenza” y lo de hablar en público ¡me pone!, pero lo de desarrollar un discurso entretenido, que no fuera largo que pudiera agradar tanto a los protagonistas como a los invitados y que a la vez fuera un “ritual de manifestación de AMOR” fue todo un reto.
Este 2023 permanecerá en mi memoria como el año en el que perdí al hombre de mi vida (mi padre) , pero también recordaré que case a TININ Y SARAY .
A mis 43 (aunque menos aparento jaja) dudo de que algún día me case, pero he podido sentir esas emociones de nervios e implicación “similares” a las que sienten los novios, que son los verdaderos protagonistas obviamente. Conocer los entresijos de una boda ayuda mucho a valorar toda la ilusión, esfuerzo, trabajo y dedicación que hay detrás de tan emblemático evento (del dinero…yo mejor no saber gracias jaja)
En la foto me podéis ver con mi “varita mágica” lanzando hechizos de “amor eterno” a dos personas que ya hace mucho que viven y están enamoradas jaja Pero nunca olvidare sus caras de emoción de ilusión y de puro amor ante mi “friki discurso” y espero que conserven mis “anillos mágicos” para siempre jaja
Gracias Tinin y Saray por hacerme participe de un día tan maravilloso, por sentirme parte de “la familia” y por el pedazo de juerga que me pegue (eso quedó más que demostrado). Ojalá el amor venga de nuevo a visitarme y lo haga como el brillo de vuestros ojos de ese día.
PD: Álvaro y Cristina (mi primo carnal y consorte) bien sabéis que os quiero y que vuestra boda del 12 de agosto dejara huella en nuestra familia para siempre también, pero… elegisteis a DON MANUEL en vez de a mí, que solo me toco “LA CARTA DE LOS CORINTIOS” JAJA y bailar hasta el amanecer…
Vivan los 4 novios de este (“mi fatídico año) y que viva el amor
Un saludo La gordita con gafas
