EL ARTE DE DECIR QUE NO

EL ARTE DE DECIR QUE NO

Hoy empiezo mi post con el título de una canción de Fangoria que siempre me ha gustado cuyo estribillo dice así:

 “El arte de decir que no
de forma natural
La ciencia del perfecto adiós
tajante y sin dudar.
El arte de la negación
de tanta utilidad
Para

poder decir que no
sin freno ni marcha atrás,
sin sentirme mal”

¿Por qué nos resulta tan difícil decir que no? ¿Por qué somos tan idiotas de anteponer las prioridades de otros a las propias? ¿Por qué lo hacemos?: Hay muy diversas razones, algunas son razonables, otras altruístas y, la mayoría de ellas, equivocadas:

  • Queremos ayudar. Confundimos comportamientos supuestamente positivos con otros supuestamente negativos. Parece que negarse a hacer algo es egoísta, mientras que aceptar es un acto de amabilidad, generosidad y empatía.
  • Temor a ser rechazados. Queremos caer bien a los demás, y buscamos su aprobación. No queremos que nos marginen.
  • Respeto a los demás. A veces consideramos que, simplemente, esa persona no se merece un no por respuesta.
  • Temor a enfrentamientos. Queremos evitar conflictos innecesarios y mantener un buen ambiente. No queremos que una relación se tambalee como resultado de una negativa.
  • Sentimiento de culpabilidad. A menudo no nos quedamos tranquilos cuando decimos que no. Estamos constantemente castigándonos a nosotros mismos por esa decisión, aunque fuera totalmente lógica.
  • Temor a perder oportunidades. Pensamos que si decimos que no ahora, en el futuro no nos ofrecerán otras cosas que sí pueden interesarnos.

Yo creo que básicamente se podrían resumir todas estas razones y muchas otras en una sola palabra: MIEDO. Miedo a  quedar como un egoísta, miedo a que alguien piense que no le queremos, miedo al fracaso, miedo al “que diran de mi”…. Mil miedos que frenan y ocultan al verdadero YO.  Porque existe una premisa muy clara que todos deberíamos entender: “cuando te digo NO , me digo SI a mí”  ese Decir NO significa tomar la decisión de dejar espacio para algo mejor.

En mi caso personal me costo mucho empezar a decir que no a ciertas personas, situaciones, e incluso comidas. Pero una vez que ya uno coge  carrerilla ya no hay quien le pare.

Los beneficios que he encontrado con esta práctica son:

  • Primero, una mayor congruencia conmigo misma.  Ya no hago las cosas por complacer a los demás sacrificando mis deseos.
  • Segundo, centrarme en las cosas importantes de mi vida. Ahora doy prioridad a mis objetivos, esos para los que nunca tenía tiempo por ayudar y satisfacer a los demás
  • Tercero, una vida más minimalista, más relajada, sin una agenda llena de actividades que no quería hacer, o de objetos materiales que compraba solo por impulso y que ahora ocupan solo espacio.

Una vez que empiezas a aprender a decir que NO:

  • Te das cuenta de que las personas que siguen a tu lado, son las que realmente necesitas y serán tus VERDADEROS AMIGOS.
  • Lo que de verdad tienes es lo que necesitas.
  • Y cuando ya eres libre del miedo, sabes que lo que estás haciendo es lo que de verdad quieres hacer y es LO CORECTO; ¡porque te darás cuenta de que solo estarás rodeado por las personas y cosas que quieres y necesitas y te habrás librados de aquellas que no te aportaban nada… en definitiva serás más LIBRE!!

 

¿Cómo se puede aprender a decir que no?

  1. Sé asertivo: «La Asertividad es la habilidad de expresar nuestros deseos de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada, logrando decir lo que queremos sin atentar contra los demás. Negociando con ellos su cumplimiento»
  2. Sé EMPÁTICO, no simpático.
  3. Acepta que no puedes con todo
  4. Se rotundo sin ser agresivo
  5. Evita la expresión “es que…” después de un NO
  6. Entrena el NO
  7. No tengas miedo
  8. Mantén un lenguaje corporal firme.
  9. Discúlpate solo lo necesario
  10. Procura un NO CERRADO, sin opciones.

Basta ya de anteponer a nuestros hijos, padres , madres, parejas amigos etc. etc. No nos sintamos egoístas por ejercer nuestro derecho de autodeterminación y no nos dejemos manipular por los chantajes emocionales muy comunes en estas situaciones.

Aquí en mi consulta lo digo a diario, la primera persona a la que debemos aprender a querer es a nosotros mismos,  porque solo así podremos amar plenamente a nuestros hijos, parejas, padres…

No inventes excusas, sino la situación se repetirá constantemente. Ni siquiera tienes por qué dar explicaciones. Tú eres el dueño de tu tiempo.

Debemos a aprender a decir que NO sin justificaciones, sin esperar que nos comprendan; no debemos dejar que el sentimiento de culpa o el miedo  gane la partida.

SALUDOS DE LA GORDITA CON GAFAS

¿Te quieres porque te ves guapa o te ves guapa porque te quieres?

Acabo de leer un post de una coach que me gusta mucho, Vanesa Carreño en su blog COACHING TO BE  que me ha hecho pararme a reflexionar sobre si ahora que he bajado tanto peso me veo más guapa porque estoy más delgada (es obvio que si) pero si también tiene que ver que me quiero más (que también). Me explico un poco…

Como ya tod@s sabéis me pasé la vida saboteándome a mi misma y sobre todo a mi cuerpo, hasta llegar a los 115kg con tan solo 1,60 cm de altura. Es normal que ahí no me gustase mucho, pero cuando veo ahora las fotos; prácticamente lo hago todos los días porque se las enseño a todas mis nuevas coachees, no me veo tan horrible como me veía por aquel entonces. Es normal que ese cuerpo de 115kg no me guste, (ni a mí ni a nadie jajá) aunque el bendito de mi novio nunca se quejó (todo he de decirlo) pero sé que observándolo en retrospectiva me daba mucho mas reparo antes que ahora… muchos estaréis pensando, qué lista esta “gordita con gafas” MENUDO SINDROME DE ESTOCOLOMO, como ahora ya estas delgada pues te ves divina… y no es así.

Cuando empecé la dieta mi primer objetivo fue quitarme las 3 cifras, y con bastante escepticismo desde el principio lo conseguí;  el segundo objetivo fue el 80 (para mi aquello ya sería un triunfo) y también lo conseguí, así que seguí, marcándome objetivos y cumpliéndolos… el problema fue cuando aquello no tenia límites porque nunca veía el tope…  Según los parámetros científico-médicos mi peso ideal son 56 kg Y LOS CONSEGUÍ!!!  Pero ahí tampoco me veía bien del todo, ¿ Por qué? Pues porque no me quería… a pesar de haber bajado ¡59 KG ! seguía teniendo la autoestima por los suelos…

No voy a negar que me animaba mucho ir a las tiendas y comprarme lo que quisiera… pero os aseguro que en el espejo nunca me veía del todo bien, quizás llega un punto en el que estamos tan obsesionados con buscar la “perfección” que no somos conscientes de que ya hemos ganados muchas batallas y por fin la guerra a la obesidad mórbida (que es mi caso).

Una de las anécdotas que cuento a mis coachees , es que en septiembre del 2015 acudí a la boda de una prima, con un vestido palabra de honor que ni en mis mejores sueños, pensé que algún día me pondría. Ese día recibí por parte de familiares y amigos miles de piropos, es más, muchos ni me reconocieron y todos me felicitaron, pero yo… no me sentía bien! No me aceptaba, no me quería, a pesar de todo el esfuerzo, sacrificio y el reconocimiento de propios y extraños la única que no lo veía era YO.

Hoy he vuelto a ver esas fotos, y me veo excesivamente delgada pero guapa! Y aunque las matemáticas marquen que mi peso ideal son 56 ahí no quiero volver!

Es muy difícil comprender como una chica de 40 kg se ve gorda (anorexia), como la gente se puede pasar de atiborrarse a comer a luego autolesionarse (bulimia), como hay gente que dedica media vida en el gimnasio para machacarse y moldear su cuerpo (vigorexia)  etc. Es muy difícil de entender para los que nunca han pasado por NO QUERERSE A SI MISMOS (de forma extrema), para los demás estoy segura de que es más comprensible pero nunca justificable.

Gracias a Vanesa Carreño, hoy me he dado cuenta de lo importante que es quererse tal y como somos, aceptarse, y si nos vemos mal con motivos, ACTUAR! Y dejarse ayudar!

No es fácil… pero ya sabéis cual es mi lema… ¡si yo puede, tu puedes !

Saludos de LA GORDITA CON GAFAS

Nota: enlace al post que hago referSALUDOS DE LA GORDITA CON GAFASencia http://coachingtobe.es/cuando-no-me-aceptaba/#

COACHING NUTRICIONAL

Ahora que ya conocéis mi historia y quienes son mis enemigos, voy a tratar de explicar un poco quien es mi nuevo amigo y aliado; EL COACHING.

Durante todo este proceso de transformación la mayoría de la gente solo ha visto el resultado externo de mi cuerpo, que es la considerable pérdida de peso. Es innegable que eso se lo debo a la dieta, el deporte y algún que otro tratamiento estético y cosmético como la presoterapia, cavitación, buenas cremas reafirmantes etc. etc.; eso sí ¡nada de cirugía! como comprenderéis después de años visitando hospitales con las enfermedades propias y las de mi padre no pisaría un quirófano ni loca.

Es evidente que existe una gran transformación física en mí, pero los que más me conocen saben que también la ha habido a nivel psicológico y personal.  He sido tratada por varios profesionales de Salud Mental tanto psiquiatras como psicólogos (seguro que muchos estaréis diciendo que si que hay que estar loca para confesar esto) y aunque no voy a negar que algunos me pudieron servir de ayuda en alguna ocasión, el atiborrarme a pastillas no me hacía sentir mucho mejor la verdad.  En mi caso ha sido como el dicho ese de: “no sirve de nada ahogar las penas en alcohol porque las muy perras saben flotar” pues algo parecido me ha ocurrido a mí con los profesionales de la medicina convencional.

Mucha gente me pregunta que qué es eso tan raro a lo que me dedico, bueno he dicho mucha, exagerando un poco,  porque sé que muchos ni se atreven a preguntarme qué narices es eso del COACHING, ni por qué me empeño en poner en mis tarjetas COACH NUTRICIONAL y no Dietista o Nutricionista de toda la vida…  Pues para todas esas personas y para aquellas interesadas en saber un poco más sobre mi nuevo gran aliado os voy a hablar de que es el coaching.

Entre las miles de definiciones que existen he optado por la que propone la  International Coach Federation:

Coaching (que procede del verbo inglés to coach, entrenar) “es un método por tanto que consiste en dirigir, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de ellas, con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades específicas”.

Es la forma en que alguien ayuda a otra persona a que sea capaz de conseguir sus propios resultados a través de varias herramientas.

Coach(del inglés=entrenador). Es la persona que desarrolla el proceso de coaching, en relación al coachee (persona que lo recibe). El papel que lleva a cabo es:

1.- Mostrar el camino en el que está el coachee

2.- Señalar las posibles opciones y ayudar a tomar una nueva dirección (centrado en objetivos)

3.-Ayudar a persistir en el cambio (estimulando valores)

Entre las miles de finalidades del coaching me gustaría destacar:

  • Aumentar tu poder personal: eliminar dificultades y crear hábitos.
  • Rectificar tu proceder: priorizar, organizarte, actuar.
  • Usar bien el tiempo: hacer lo importante.
  • Construir relaciones sólidas y enriquecedoras.
  • Hacer el trabajo más interesante.

Ahora os pregunto yo a vosotr@s queridos lectores ¿os imagináis el poder que tienen esas herramientas de desarrollo personal que ofrece el coaching, unidas a los conocimientos científico-técnicos de dietética y nutrición? ¿Creéis que con la ayuda de alguien como yo, que sabe como os sentís,  que ha vivido muchas de las situaciones que habéis vivido y sobre todo que odia tanto las básculas como las odiáis vosotr@s es difícil cumplir un objetivo mil veces propuesto por tod@s que es mejorar nuestros hábitos alimenticios y conseguir un peso saludable?

Pues permitirme que os conteste: SI YO PUDE,  ¡TU TAMBIÉN PUEDES! , CREE EN TI, LUCHA, DÉJATE AYUDAR.

Y LO MÁS IMPORTANTE… ¡¡¡SI NO LO INTENTAS NUNCA LO CONSEGUIRÁS!!!.

Y ya para finalizar os dejo un enlace de un pequeño extracto de la película Enfrentando a los gigantes que muestra muy claramente qué es el coaching:

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=2XjCnI5yqB8

Saludos de LA GORDITA CON GAFAS

ENEMIGOS DE LAS GORDITAS CON GAFAS: NOSOTRAS MISMAS Parte 2

Nota: La foto que veis en la cabecera soy yo este mes de Octubre el día de la Carrera de la Mujer,  después de un año y seis meses de  comenzar un nuevo estilo de vida. Si la comparáis con la foto de la entrada anterior (son las mismas gafas, soy yo 100% ¡nada de Photoshop!) es la prueba fehaciente de que “querer es poder” y a veces solo se necesita centrarse en el objetivo, luchar y dejarse ayudar.

¿Por donde íbamos? A si… estaba con mi firme propósito de ¡¡ADELGAZAR!! Lo primero que hice al salir del hospital, ese día que tome la importante decisión de tomar las riendas de mi vida,  fue llamar a mi novio para reunirme con el y que me ayudara a buscar al mejor especialista del sector en mi ciudad. Después de mucho leer, buscar información, preguntar a conocidos, dimos con la que me resultó la más adecuada para mi situación. En la primera llamada, me hablo de sus altos honorarios y el elevado coste de los productos que iba a tener tomar (el dinero no me importaba porque estaba dispuesta a gastar todos mis ahorros en cambiar mi vida), pero el problema llegó cuando  me dijo que tenía una larga lista de espera  y que hasta unos 20 días después no podría atenderme. Ahí me vine una vez más abajo…yo lo necesitaba y lo ansiaba con todas mis fuerzas, tal debió de ser,  el grado de desesperación que notó en mi voz,  que se comprometió a llamarme en caso de que alguno de sus pacientes cancelara la cita. Tuve mucha suerte,  porque tres días después de la gran decepción recibí su llamada, y pude comenzar este camino. No se quien sería la persona que decidió no acudir ese día al medico, pero siempre le estaré muy agradecida por poder darme la oportunidad de comenzar inmediatamente la dieta pues ya era consciente de que mi situación era de extrema necesidad (tardé tiempo en darme cuenta, pero una vez que lo ves, no eres capaz de soportar esa carga).

 Recuerdo el día que comencé la dieta como si fuera hoy, fue el 24 de mayo del 2014, ese día comencé a interesarme realmente por lo que comía, a preocuparme por cambiar ese cuerpo en el que me sentía encerrada y con  el que apenas podía moverme. Nunca olvidaré esa fecha porque la llevo grabada en mi mente como fecha de no retorno, como al lugar donde nunca deberé volver.

Reconozco que siempre he sido una persona muy curiosa y que soy difícil de acatar órdenes si no entiendo cual es la finalidad de las mismas; así que comencé a preguntarme y cuestionarme los porqués de las pautas y directrices  que me dictaba la médica. Como soy una “rata de biblioteca” y me encontraba sumida en una depresión y ansiedad tan grande, me dio por sustituir los atracones de comida por devorar libros, revistas, artículos,  manuales todo aquello que estuviera relacionado con la dietética y nutrición. Me inscribí en cursos para entender mas allá de una simple lista de normas que había que cumplir dictadas por una médica… y así hasta que decidí preparar la formación profesional de Dietética y Nutrición.

No solo comencé a interesarme mas por lo que comia, fui capaz de pasar de solo moverme para coger el mando a distancia y levantarme a atracar la nevera, a hacer sentadillas, abdominales,  bicicleta estática etc. etc. frente al televisor. Aun recuerdo ese avatar gordinflón con gafas que me creé en la Wii Fit y al que visitaba todos los días  mientras hacia posturitas de yoga, bailes rarunos y juegos que facilitaban moverme. Reconozco que es muy gratificante pesarse frente a una pantalla y que te felicite una maquina por tu bajada de peso, es raro, pero motiva, os lo aseguro. Yo aun guardo las miles de fotos que hacia a la pantalla de la tele y que mandaba a mi novio diciéndole, hoy X gramos menos, esta semana –X kg, y lo bien que me hacia sentir cada vez que me contestaba él con un “eres genial cariño, lo estas haciendo muy bien”, esa alegría y apoyo ¡no hay ni maquina ni medico que lo supere!

No solo comencé a  hacer deporte por quemar algo de grasa, conseguí pasar de no correr ni detrás del autobús, a correr una carrera de 8,5 Km. por el monte  (algo impensable para mi). He de reconocer que solo me apunté con la intención de participar y caminar, porque era una carrera solidaria para recaudar fondos para la Asociación de Laringectomizados que tanto ha ayudado a mi padre, y sin darme cuenta acabe corriendo, riéndome y disfrutando sin rendirme hasta el final. Fue una gran satisfacción cruzar esa meta (y no en la última posición), para alguien como yo, que veía las carreras como algo solo para gente delgada y atlética, sin aspirar a que yo también podría conseguir hacer aquello que me propusiera.

Poco a poco fui notando que mi cuerpo cambiaba y que la gente me decía que me veía mucho mas guapa y admiraban mi sacrificio, pero he de reconocer que yo no me sentía satisfecha, si que me notaba más ágil, que podía entrar en ropa que tenia de hace años en el armario… pero no me sentía realizada.  En ese momento descubrí que el coaching era la herramienta perfecta para realizar mi desarrollo personal, pues para el físico ya tenia a mi médica y a mi entrenador personal. Dentro del plan de adelgazamiento con la médica contaba con una “coach” que me llamaba desde Barcelona cada 15 días y hablaba conmigo 5 minutos…ahí descubrí que eso no era un coach, así que esta mente inquieta se molestó en descubrir más acerca del  coaching y realice mi PLAN DE ACCIÓN MAESTRO de desarrollo personal. Hoy le agradezco a esa “coach” de Barcelona porque me ayudó a darme cuenta de lo que un coach no es, y a querer perfeccionar y mejorar lo que para mi era imprescindible en este proceso de transformación y como el coaching me ayudaría a través de sus herramientas a conseguir todos mis objetivos.

Hoy ya en 2016, casi un año y 8 meses después de tomar aquella difícil decisión, puedo decir que estoy en el lugar que quiero estar, con la gente que quiero estar,  en el cuerpo en el que quiero estar y haciendo lo que me hace feliz, que es ayudar a otras personas que se sienten igual de perdidas que me sentía yo en el pasado.

Antes de finalizar no puedo dejar de agradecer a todas aquellas personas que han estado a mi lado durante todo este proceso:

           A mis padres por su comprensión, apoyo y cariño (sobretodo en los momentos duros que sé que han sido muchos)

            A mi pareja, por su amor incondicional ayer hoy y siempre, por demostrarme que el amor no entiende de tallas sino de la grandeza interior.

            Al resto de mi familia, porque aún en la distancia, sé que han estado siempre ahí, a mi lado, y en especial a ti Conchita por tus buenos consejos y todas esas horas por teléfono y en las salas de espera de médicos y hospitales oyendo, viendo y callando tantas cosas.

            A los amigos que me han demostrado que como dice el gran Víctor Manuel “sé quien son amigos de verdad, nunca piden nada y siempre dan”

            Y a mis nuevos compañeros de trabajo, por ayudarme a ver mas colores que el triste gris, y en especial a ti Lorena por confiar en mi y ayudarme a realizar este sueño que es ayudar a todos aquellos que están pasando por la misma situación por la que he vivido yo.

AHH y no penséis que me olvido de vosotr@s clientes, pacientes, coachees…compañer@s de viaje, que tantas satisfacciones me dais día a día. Sin vosotras/os esto no tendría sentido.

Ya solo para finalizar con esta tanda de enemigos , recordaros que solo nosotros tenemos las respuestas a nuestros porqués y que solo nosotros podemos dibujar el camino hacia el éxito y la felicidad.

Os dejo con una cita de William Shakespeare que en su día me hizo reflexionar mucho: “La desconfianza en nosotros mismos es un enemigo traidor que nos priva de hacer muchas cosas buenas, sin mas razón que la de no resolvernos e intentarlas”

Un saludo La gordita con gafas

ENEMIGOS DE LAS GORDITAS CON GAFAS: NOSOTRAS MISMAS Parte1

Hoy víspera de Nochevieja y ya en vistas del Año 2016, por fin encuentro el tiempo y las ganas para tratar al mayor enemigo con el que esta humilde gordita con gafas se ha tenido que enfrentar: YO MISMA.

Ya lo dije al comienzo de esta serie de enemigos que he ido tratando, que no hay peor enemigo y más difícil de vencer, que uno mismo y nuestras creencias limitantes.

Así es queridos lectores, solo con fuerza y un OBJETIVO bien claro y enfocado se puede ganar al gigante de los enemigos.

Yo me pasé 34 años de mi vida sin entender que mi peor enemigo por mucho que no lo quisiera ver, y buscara miles de excusas, ERA YO, la gordita con gafas que creía que el mundo giraba a su alrededor y que el universo conspiraba siempre en su contra.

Me equivocaba pensando que los problemas del trabajo, la ansiedad, las relaciones personales etc. etc. desaparecerían ante un buen bol de palomitas, un trozo de tarta, un buen trozo de chorizo… y así podría estar citando mil cosas… Cuando todo iba mal… ¡COMIA!, cuando todo iba bien…¡comía para celebrarlo! siempre había una excusa para refugiarse en la comida y luego echarle la culpa a todo y a todos,  menos a mi de mis problemas.

Creo que para que entendáis un poco mas este proceso, necesitáis saber un poco de mi pequeña historia vital, y cual fue la fuerza motriz que impulsó esta transformación personal, no solo física, sino mental.

Os pongo en situación, en Febrero de 2014 le diagnosticaron a mi padre un cáncer de laringe. Todo fue de un día para otro, nosotros no tuvimos que esperar a las largas listas de la Seguridad Social, ni a la incertidumbre de demasiadas pruebas; lo que parecía un simple catarro acabó siendo un gran tumor que le llevó a un ingreso inmediato y en unos cinco días tras la biopsia a una laringectomía total. Así sin cortapisas, de la noche a la mañana mi padre perdía la voz, el olfato, el gusto y según los médicos era eso o la vida…

Tengo que añadir que el caso de mi padre es muy especial pues es una persona inmunodeprimida y diabética a consecuencia de  1 transplante de hígado (realmente fueron 2 transplantes en solo una semana porque el primero falló), con esto solo quiero explicar que desde el 2010 los hospitales han sido nuestro segundo hogar y a pesar de todo seguimos todos en pie luchando, y él esta genial.

Por donde iba…a sí, bueno pues después del tremendo shock y muchas adversidades hospitalarias que prefiero no citar (por si algún hipersensible se me desmaya) uno de esos días después de 40 -45 días de hospitalización acudí como todas las mañanas a hacer mi turno de 12 horas cuidando a mi padre, la diferencia fue que ese día descubrí al intentar sentarme en la silla de acompañante (esa tan odiosa y en la que tantas horas reposó mi enorme culo),  descubrí  que mi cuerpo apenas entraba en ese espacio.  Mi padre, que aun estaba muy traumatizado por todo lo sucedido y apenas se comunicaba con nadie, me miró a los ojos y a pesar de estar mutilado de la voz, no hizo falta expresar con palabras lo que sus ojos gritaban…o adelgazaba o la que ocuparía la cama del hospital en breves sería yo. Ese día me hice una promesa a mi misma e indirectamente a mi padre… ¡ESTA VEZ SI QUE LO IBA A CONSEGUIR, IBA A LLEGAR HASTA EL FINAL, IBA A CONSEGUIR MI PESO IDEAL Y LO IBA A MANTENER!….

Continuará…

Nota: La foto que veis en la portada soy yo, esta gordita con gafas una semana antes de que todo empezara…

ENEMIGOS DE LAS GORDITAS CON GAFAS: EVENTOS NAVIDEÑOS

Si, ya lo sé, llevo mucho tiempo sin escribir, y aunque much@s me habéis preguntado que cuando salía mi nueva entrada, lo siento, no he tenido tiempo. Algunos ya sabréis el por qué, y para los que no lo saben deciros que por fin he abierto el despacho de Coach Nutricional en la Avda. ORDOÑO II n 17 7º puerta 10 aquí en la ciudad de León. Allí me podréis encontrar físicamente o telefónicamente (para los que no sois de León y os estáis poniendo en contacto conmigo), todos aquell@s que tan identificados se sienten con mi experiencia y que necesitan un asesoramiento dietético y personal.  Ya sabéis cual es mi lema: “Si yo puede, tú también puedes, solo necesitas dejarte ayudar”

Después de las novedades, voy al tema de hoy, si ¡¡ YA ES NAVIDAD!!! Ya hace semanas que las estanterías de los supermercados están llenas de polvorones, turrones y dulcineo vario… porque como dice el Villancico: “Navidad Navidad DULCE Navidad, mazapanes, polvorones… te vas a zampar…Navidad Navidad   DULCE Navidad peladillas y turrones… todo en cantidad!!!!

Porque si amigos, este mes de Diciembre entre cenas de empresa, de amigos, familiares, Noche Buena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, Reyes…. Y dejo ya de citar… VAS A ENGORDAR ¡¡¡¡Y LO SABES!!

Y no es solo que las Navidades son sinónimo de excesos gastronómicos y alcohólicos, sino que es cuando más encuentros sociales se realizan y claro, todas/os queremos estar divinos/as y entrar en esos vestidos o trajes tan estupendos y maravillosos ya reservados para la ocasión. En la mayoría de los casos o no llegarás a entrar en ese vestido nunca más, o es tan cantoso que no lo vas a volver a poner. Eso en el mejor de los casos… el peor puede ser que hayas engordado tanto que en Nochevieja ya no entras en ese vestido con lentejuelas que te compraste el finde del puente de la Constitución. Si amig@s estas cosas pasan, aun recuerdo ese vestido jajá

Ante este aluvión de grasas e hidratos, por qué no nos planteamos en Noviembre empezar una “operación polvorón”,  como la que empezamos en primavera para el verano… y así nos evitamos llegar a la cena familiar con el cinturón ya  con dos agujeros nuevos y los dedos cruzados para que tu abuela, tía o el que toque ese año no te recuerde lo gorda que estás!

Lo peor no es eso, sino que nos cebamos tan tranquilos y contentos y todo porque ya tenemos interiorizados los propósitos del Año nuevo, que son: empezar el gimnasio, adelgazar y en algunos casos dejar de fumar. Y ante esto yo me pregunto.. ¿Por qué el Instituto Nacional de Estadística, o la organización que sea, no se plantean  hacer un sondeo de cuántas personas son capaces de conseguir esos supuestos e utópicos Propósitos? ¿Cuántos de cada 100 han adelgazado, aunque solo sea lo que engordaron en Navidad? ¿Cuantos han ido todo el nuevo año al gimnasio después de pagar por adelantado las 12 cuotas porque salía muuucho mas barato? …

Pues eso, que no pasa nada por no comer tanto en Navidad, es más yo el año pasado ni probé los dulces navideños y ¡¡aun sigo viva!!, eso sí, no os voy a engañar este año ya he comido lo del anterior y este.. Pero ya sabéis…. Mañana es lunes y empiezo la dieta y el gimnasio… jajá

¡¡¡¡Felices fiestas a tod@!!! Y pensar que lo más importante es ser feliz y disfrutar de la buena compañía que suele proporcionarnos estas vacaciones. Os estamos esperando con los brazos abiertos y las neveras llenas,  a todos aquellos que volvéis a casa por Navidad…

Saludo de LA GORDITA CON GAFAS

ENEMIGOS DE LAS GORDITAS CON GAFAS: EDUCACIÓN FÍSICA

Estoy convencida de que la Educación Física es la asignatura mas odiada por todos los gordit@s con gafas, e incluso de algunos otros «torpes» delgaditos en el cole.  Es más, me atrevo a decir que ninguna persona de las que conozco (que ha sufrido sobrepeso, ha sido «el palillo de la clase», «la jirafa», «el friki», «el patoso» etc.) me ha confesado que su asignatura favorita del colegio era la Educación Física. Por otro lado no puedo negar que también les he escuchado decir a muchos que era la única que les gustaba (generalmente chicos con pocas ganas de hincar el codo y muchas de jugar al fútbol, demostrar que son los mejores corriendo, haciendo abdominales, o solo porque les encanta el deporte en si mismo además de otras asignaturas).

De mi entorno de amigas ninguna me ha confesado: ¡adoraba salir al patio en las horas de educación física!, y si que tengo algunas que han sido jugadoras federadas de baloncesto, softball, fútbol, voleibol etc. Sin embargo si que muchas de ellas me han confesado lo mal que lo pasaban en Educación Física sobre todo en la pubertad cuando nuestros cuerpos empezaban a desarrollarse y los graciosos de turno (reconozcámoslo los chicos tardáis mas en madurar y a ciertas edades solo veis «pajas en ojos ajenos»).

Durante los primeros años de la EGB (puff que vieja soy…suena al Pleistoceno) recuerdo aquellas 2, 3 horas semanales de EF como un rato agradable, como una parte mas lúdica del recreo, en la que jugábamos a la comba, la pelota, el aro, saltábamos en colchonetas, hacíamos la voltereta… por aquel entonces la inocencia aun permanecía en nuestros cerebros y nadie era ni mejor ni peor que nadie….pero aquellos tiempos poco duraron. A partir de la pubertad recuerdo aquellas horas como un verdadero infierno, lleno de burlas, discriminaciones… Por más que me esforzara nunca conseguía ser medianamente buena en ningún deporte, por lo tanto, siempre era la última en ser elegida en los equipos, incluso notaba el cabreo del capitán cuando le tocaba formar parte de su equipo. Además a mi siempre me ponían de portera (supongo que porque conmigo ya había bastante superficie de portería cubierta y amortiguaba bien los pelotazos de turno).

Llegados a este punto las clases comenzaban a ser cada vez mas duras y complicadas para mi, recuerdo cuando iba a sexto que el profesor de turno, no recuerdo su nombre ( ni el de éste ni el de ninguno de EF salvo 1 que luego mencionaré, porque les odiaba) se empeñó en que saltáramos el potro cuando yo por aquel entonces ni llegaba a subirme ni con una silla. Ese día fue horrible, aun recuerdo las risas de mis compañeros cuando me quedé clavada con la barriga en el asiento y casi giro hacia delante de cabeza y me dejo los dientes sobre el suelo. Aquel día comenzaron mis ganas de dejar de ir al colegio solo por la maldita EF y no tener que oír los motes risas etc. de mis compañeros. Pero como lo de dejar de ir al cole era imposible, comencé a agudizar mi ingenio para escaquearme y sufrir lo menos posible.  La semana siguiente del día del potro me “caí accidentalmente” (me rompí con tijeras y todo el chándal en la rodilla) durante la hora del recreo y ya no tuve que enfrentarme al potro.  Como vi que funcionó empecé a inventarme y crearme mil argucias para ir escapando lo máximo posible de los peores momentos.  Una lección aprendí por aquel entonces… que el potro nunca lo saltaría en mi vida pero si que mi cabeza funcionaba muy ágil y muy rápido para conseguir lo que me propusiera. Es cierto que mentir, inventar, etc. no es un gran ejemplo de vida, pero las humillaciones y vejaciones consentidas durante años por muchos profesores tampoco lo son.

No todos los cursos fueron tan dramáticos, de hecho un año fue genial y hasta súper divertido ir a esas clases. Fue en el Instituto con 15 años, yo ya por aquel entonces ya tenia una fuerte personalidad y no me afectaban ya tanto los comentarios de los “gallitos de turno”, es más puede que en algunas ocasiones fuera yo hasta la mas cruel de todos (pequeñas corazas que uno se fabrica para autoprotegerse). Ese año fue el año del profesor GUMERSINDO (“Gumer” para los alumnos). Este era todo lo contrario al resto de profes que había tenido y además era joven (no creo que mas de 24años)  ¡y guapo!;  y claro una con 15 años «ya de eso entendía».   Durante las clases siempre nos dejaba escoger la actividad que mas nos gustara, nada de equipos con competitividad por encima de todo, recuerdo que practicamos hasta hockey con solo stick y me lo pasaba pipa jugando con mis amigas y ganando a los machitos de la clase y encima pegando algún que otro porrazo «sin importancia».

Al final de curso eso si, tocaba hacer varios exámenes como:  determinado numero de abdominales, salto de vayas etc, pero como “Gumer” era tan empático y sabia de que pie cojeábamos siempre nos lo hacia a solas y tratando de apoyarnos al máximo para superarnos. En resumen que la mayoría de las pruebas se hacían individualmente menos la mas temida por mi : EL TEST DE COOPER ( para los que no lo padecisteis, consiste en correr durante 12 minutos un mínimo de 3km para las chicas) esto equivalía a dar 8 vueltas al recinto del colegio . Esta prueba ya la habiamos ensayado mi amiga Kuka y yo mil veces y ya teníamos nuestra propia estrategia de escaqueo programada (cuando a mi me tocaba correr ella era la que contaba delante del profe mis vueltas, mientras yo me escondía en alguna esquina viendo pasar a mis compañeros y salía cuando ya habían dado al menos 2, es decir que al final yo solo corría 4 ó 5 pero ella contaba 8). Estábamos tan emocionadas a final de curso de que íbamos a aprobar y con nota, porque nos había salido genial la táctica otras veces, que no prestamos mucho caso a las instrucciones del examen final. Y ahí fue cuando cometí uno de los mayores ridículos de mi historia con la educación física. Os cuento: comencé a correr junto con el resto de componentes de mi turno; y yo como ya estaba cansada a tres cuartos de la primera vuelta, decidí esconderme (como ya había hecho otras veces), pero empecé a darme cuenta que algo no iba bien cuando pasaban los minutos y los “correcaminos” de la clase no volvían ya con la segunda vuelta… al ver que el tiempo corría decidí salir de mi escondite y de frente ¡zas! El profesor descojonándose en mi cara diciéndome : ¡Virginia la primera era de calentamiento , en esta no tocaba esconderte! Jaja. Ese día corrí las 8 vueltas con la lengua fuera y con el  profesor a mi lado animándome, seguramente tardé mas de 12 minutos pero eso no tenia importancia, lo importante es saber ¡que si quieres puedes y que si sientes apoyo y no desprecio lo consigues!

Evidentemente con mi excesivo sobrepeso, el deporte no ha  formado  parte de mi vida hasta hoy. Ahora me doy cuenta de que me ayuda a superarme y a sentirme mejor, a veces con hacer 30 abdominales ya me siento satisfecha, solo por superar la pereza de ponerme a hacerlos.  Así que gorditos y gorditas con gafas animaros a hacer deporte, al principio igual solo puedes hacer 4 sentadillas, pero con el tiempo te sorprenderás de lo que puedes llegar a hacer!

A mi si me dicen hace un año y medio que iba a correr 2 carreras una de 8 Km. por el monte y otra de 5km en la ciudad dos domingos por la mañana pensaría que se habían vuelto locos jeje pero ¡lo he hecho y he disfrutado mucho haciéndolo! Y además ahora estoy sacándome el titulo de Personal Trainer ( los que me conocéis bien  estáis flipando lo sé).

Saludos de LA GORDITA CON GAFAS

ENEMIGOS DE LAS GORDITAS CON GAFAS: TIENDAS DE ROPA (parte 2)

¿Por donde íbamos?… ah! Me había quedado en un centro comercial con mi madre entorno a la edad de 10 años y un berrinche impresionante porque en la sección de niñas no me valía nada de la ropa que allí había.

En mi caso he tenido la gran suerte de llevar siempre a mi lado un gran espejo, mucho más mágico y maravillosos que el de la madrastra de Blancanieves. Al principio (por ignorancia e inmadurez) me enfadaba y me enfrentaba ante las verdades que siempre decía ese espejo, porque la magia de mi espejo no residía en que me dijera que yo era preciosa y bella me pusiera lo que me pusiera… lo maravillosos de ese espejo es que siempre reflejaba la realidad, y esa realidad a veces no me gustaba pero me ha ayudado siempre a tomar buenas decisiones a la hora de comprar ropa y adecuarla a mi cuerpo. Porque ese espejo siempre me verá bella y hermosa, pero me ha ayudado a que yo misma lo vea así y que me sienta más segura. Ese espejo tiene nombre y es MI MADRE.

Muy pocas veces en mis 35 años de vida no he usado ese espejo para comprar ropa, y cuando lo he hecho,  en la mayoría de los casos ha sido un autentico fracaso, de esos que acaban con la etiqueta puesta en el fondo del armario jaja

Algun@s os preguntaréis ¿Cuáles son los secretos  que alberga ese espejo?

  • Pues es que por muy dura , triste o dolorosa que pueda resultar su sincera opinión, mi madre siempre ha tenido el valor ( con el sufrimiento, que sé que a ella misma le causaba) de decírmelo : por ejemplo: ¡puff lo siento hija pero ese vestido para ti no es!, esta mal confeccionado, es una talla ridícula, te queda mal hija …
  • Que mi espejo es ¡¡una gran modista!!! y que cuando algo me gustaba tanto y ella veía que me hacia tanta ilusión tenerlo y me provocaba tanta frustración no poderlo comprar, ella sacaba su cinta métrica mágica y un trozo de papel, me media hacia un boceto con 4 líneas, y me llevaba a elegir la tela que mas me gustara a mi y ¡voilá! En 3-4 tardes tenia mí vestido, traje o lo que fuera personalizado para mi e incluso mejorado con creces en la mayoría de los casos.

Mi consejo es que siempre te mires y rodees de buenos espejos, bien pueda ser tu madre , tu pareja una amig@ o con el tiempo consigas ser tu mismo ese espejo que acepte con humor la realidad y no te dejes influir por esos espejos distorsionados que nos bombardean a diario ( modelos anoréxicas , firmas de ropa que solo muestran seres andróginos e irreales, empresas que excluyen a la sociedad solo porque no entran dentro de sus cánones de belleza, marcas que etiquetan con un tallaje cuyas medidas reales equivalen a 5 tallas menos etc. etc.). Recordar que “La belleza está en los ojos de quien mira” y lo primero que deberíamos aprender en la vida es a educar a nuestros ojos para que cuando nos veamos nos aceptemos tal y como somos, sin filtros, ni complejos.

Un saludo de la gordita con gafas

ENEMIGOS DE LAS GORDITAS CON GAFAS: 1) TIENDAS DE ROPA ( parte 1)

Hoy voy a comenzar una serie de post dedicado a los grandes enemigos de una gorditas con gafas.

Lo primero que  me gustaría aclarar, es que con el paso del tiempo y la experiencia adquirida, me he dado cuenta de que el peor enemigo de todo ser humano, puede ser uno mismo y la forma en la que tú te hablas y te tratas a ti mismo. Pero como ese es el enemigo mas difícil de vencer en la batalla  lo dejaré para el final. Solo puedo adelantar esta cita del gran Platón que a mí personalmente me ha ayudado mucho : » La primera y la mejor de las victorias es la conquista de uno mismo».

El enemigo al que nos enfrentamos hoy, es uno de los grandes enemigos (en mi humilde opinión) de la sociedad actual en general, y que a las gordias con gafas nos suele dar por saco y mucho en todas las etapas de la vida. ¿quien es ese famoso enemigo? ¿obvio verdad? : ¡¡¡LA MODA!!!

¿Quien no se ha preguntado mil veces , por qué estas marcas tan conocidas por tod@s,  solo hacen ropa hasta una determinada talla y excluyen al resto de la sociedad?¿ Por qué cuando consigues adelgazar y bajar todo el peso que te sobra, nunca concuerda la misma talla en distintas tiendas, e incluso en la misma tienda te queda pequeña una L y luego pruebas con una M de otro modelo y te queda enorme? ¿que pasa aquí? ¿estamos locos?….pues lo siento…. no tengo esas respuestas, pero si os puedo contar mi experiencia y quizás sacaros una sonrisa.

Yo he llegado a odiar profundamente los Centros Comerciales, esos repletitos de franquicias por todos conocidas y en las que las gorditas con gafas optamos ya por no entrar ni para comprar accesorios o calzado. ¿Total para que voy a entrar, si ahí no me vale nada? solo puedo aspirar a meterme en unos zapatos( las botas ni lo intentes)  y comprarme un bolso a juego, mientras se me ponen los dientes largos mirando jerséis y vestidos que me encantaría poder llevar pero que sabes que no puedes…

El problema es que antes o después , quieras o no, acabas entrando en una de esas tiendas que tratas de esquivar todos los días. En mi caso, esos días eran los típicos de Navidades, para el cumple de una amig@ o algún día que quedabas con alguna amiga y ella acababa entrando, mientras tu sujetabas el bolso porque allí poco más podías hacer… pero al final antes o después acababas cometiendo el error de siempre : coger algo e ir al probador a intentar embutirte en esa maldita prenda.

¿Por que tropezar siempre en la misma piedra? ¿Por que empeñarse en tratar de entrar en esos malditos pantalones de pitillo que marcan talla 46 ( 2 horas estuviste hasta que viste una 46) ?¿Por que te diriges a ese maldito «asador de pollos» en el que se convierte ese estrecho e inconfortable habitáculo de 1 metro cuadrado donde casi no entras ni tu?¿que es lo que puede llegar a suceder en ese megaluminoso rincón donde la música disco suena de fondo sin parar, y el espejo es super pequeño, para entrar contenta y salir de allí con ganas de llorar? (y si te cortas en llorar es porque o ya lo has superado, o pasas de que tu amiga te vea).

Seguro que much@s creeis  que he exagerado, pues no, en mi caso desde la infancia he derramado miles de lágrimas en millones de probadores. Recuerdo  cómo de pequeña mi madre ya tenia que pelearse con la ropa en la sección de niños de esa firma del triangulito verde (aquí como no  pagan nada, ni los nombro). Allí yo no sé quién o acababa pasando peor rato , si ella o yo; Porque encontrar ropa para una gordita con gafas puede llegar a convertirse en un reto más difícil que tratar de encontrar la «Priedra Filosofal o el Arca de la Alianza».

Como este tema da para largo y tendido, os dejo aquí, con la intriga de saber como conseguía mi maravillosa madre calmar a aquella llorona regordita que no entraba en los vestidos de lacitos que tanto, le gustaban.

Un saludo de LA GORDITA CON GAFAS

¿QUE VENTAJAS PUEDE TENER SER UNA GORDITA CON GAFAS?

Hasta ahora he tratado los aspectos más bien negativos que conlleva ser La gordita con gafas, pero también, como todo en esta vida, hay que buscar el lado bueno de las cosas y hoy me dispongo a contaros algunas ventajillas que puede tener ser una gordita con gafas:

  1. Siempre podrás usar la excusa de “yo soy muy grande, así que yo voy en el asiento delantero del coche que ocupo más “. Esto nunca falla, muy pocos se atreverán a cuestionarte y más si se trata de un coche pequeño de esos de 3 puertas, en el que tus acompañantes pensarán que solo de plegarte ya tienes que tomarte una Biodramina.
  2. Siempre serás el que más coma en una reunión familiar, cena con amigos etc., da igual con quien estés comiendo que siempre considerarán que has comido poco. Un ejemplo muy claro suele ocurrir  en casa de las abuelas, desde el momento que entras por la puerta después del achuchón y los dos besos viene él: “¡Ay hija pero que gorda estás!,  ¡tienes que adelgazar ya!”. Eso sí luego es sentarte a la mesa y ya vienen los: “¿solo comes eso? ¿no te quedarás con hambre? ¡come más tarta hija, que ha he hecho yo y no engorda! (no,  si la tarta no va a engordar más, pero tú sí y lo sabes).
  3. Cuando viajas a otros países y descubres otras culturas se puede abrir ante ti un nuevo mundo “el paraíso de las gorditas con gafas”… Aunque no os lo creáis hay países en el que tus amigas las “tías buenas macizorras” pasarán a ser invisibles  porque los Cubanos, Marroquíes, Brasileños, Egipcios… y a saber cuáles más (tampoco he  viajado tanto)  se morirán por tus curvas e incluso en muchos casos pensarán que llevas tatuado el signo del dólar $ en la espalda y te tratarán como a una reina allá donde vayas. En mi caso personal,  he llegado a sentir verdadero  agobio al pensar en la cantidad de camellos que darían a mis padres por mí, ¿qué harían con tanto camello junto en una ciudad como León?
  4. Tú, salvo excepciones (muy borde tienes que ser) siempre serás “LA SIMPATICA “. El sentido del humor es tu baza más fuerte, porque debes aprender a reírte de ti misma y a pensar “que lo que opinen los demás está de más” (como diría Mecano).  Y si luego tienes la suerte de contar un par de chistes graciosos con un poco de salero,  ya te has ganado al público y serás seguramente,  más recordada que la rubia exuberante que no se ríe, por miedo a si se le ven los empastes o se le mueve el gloss.

Recuerda “La belleza sin gracia es como un anzuelo sin cebo”, esto fue lo que dijo Ninon de Lencios una cortesana francesa del siglo XVI,  y que queréis que os diga (los psicólogos, una amiga, tu madre…) te  podrán decir lo que quieran,  pero una cortesana por aquel entonces de esto sí que sabía.

Bueno,  y ya para finalizar me gustaría recordar, que en mi nuevo cambio de vida y transformación, no solo ha sido física sino también profesional. Ahora soy coach nutricional así que si alguno de los que me estáis leyendo os sentís identificados o conocéis a alguien al que pueda ayudar,  no dudéis en contactar con esta @gorditacongafas (mi twitter) o por email lagorditacongafas05@gmail.com porque “La belleza es un estado de ánimo (Emile Zola, novelista francesa 1804-1901) y hay que animarse porque todos sabemos el súper tópico de “la belleza está en el interior” y en algunos casos algunas tenemos un páncreas divino jeje

Ríanse, cuídense por dentro y por fuera y sean felices.

Saludos de La gordita con gafas